Reseña – The Legend of Zelda: Ocarina of Time
Reimaginando el clásico que cambió los videojuegos de aventura
Entre lo más notorio a nivel jugable tenemos que ahora se puede manejar libremente la cámara y hay un botón dedicado al salto. Esto puede parecer poca cosa, pero sobre la marcha implicó muchos cambios al diseño general. Con estos ajustes el juego se siente más cercano en sus controles a lo que tuvimos en títulos como Breath of The Wild y Tears of The Kingdom. El combate también ha sido refinado y, aunque se conservan los patrones originales de ataques de los enemigos, ahora los controles son más intuitivos y precisos con respecto al clásico.
Algo que ayuda mucho a la experiencia de juego es que hay muchos atajos para cambiar tu equipamiento. Esto hace que las sesiones de juego se sientan menos interrumpidas y más fluidas.
La historia fue complementada con algunas escenas cinemáticas nuevas que cuentan con actuación de voz en español latinoamericano. Estos complementos no cambian ni invaden lo que conocemos del juego original, pero sí lo enriquecen para dar más fuerza a momentos clave de la historia.
El renovado apartado visual no solo reimagina personajes y nos deja ante escenarios bellamente detallados, sino que también hace que la navegación sea más fácil e intuitiva, sobre todo en lugares clave como los templos. También es mucho más sencillo tener en cuenta qué te falta por hacer y seguir el hilo de la misión principal gracias a un registro de la aventura principal y las misiones sencudarias más importantes en un tapiz que se va tejiendo conforme pasa la campaña.
Un remake que conserva la magia de la aventura más querida de The Legend of Zelda
Al final del día, The Legend of Zelda: Ocarina of Time reimagina uno de los clásicos más queridos de todos los tiempos y lo moderniza para nuevas generaciones. Si bien con las mejoras de calidad de vida y modernización de la jugabilidad algunos elementos se vuelven más sencillos que en el juego original, se conserva la magia de un clásico que se siente tan relevante como en su estreno original en 1998.
Lo que imaginábamos en algún momento de cómo podría verse en la realidad el primer juego de Zelda en 3D, ahora se materializa en un juego que rinde tributo a un clásico y lo entrega para una nueva generación de jugadores. ¿Vas a jugarlo? Quédate en ClaroGaming y no te pierdas lo último en videojuegos.






